5 PLANIFICACIONES PERSONALIZADAS

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PLANIFICACION DEL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO

Desde hace tiempo, se viene repitiendo que “la planificación del entrenamiento deportivo es ante todo el resultado del pensamiento del entrenador”. Este pensamiento debe estar lo más distanciado posible de toda improvisación; integrar los conocimientos en un sistema estructural y organizado lo más cercano a la ciencia y la tecnología.

 

Los preceptos de la planificación para Sancho, J. A. (Planificación deportiva. INDE Barcelona, 1997) son los siguientes:

  • La planificación no es intuitiva, no puede dejarse al azar. Por el contrario, ha de seguir un proceso; debe, como se ha dicho en algún momento, planificarse.
  • Los fines sobre todo, y también los objetivos, deben estar en concordancia con los problemas y consiguientes necesidades; debiendo, aquellos, establecerse y determinarse claramente. De lo contrario se corre el riesgo de planificar un proceso encaminado hacia algo diferente de lo que, realmente, se precisa, para el primero de los casos y, sin saber para qué, en el segundo.
  • Las metas, los objetivos y, en última instancia, los fines, deben ser alcanzables, realistas (lo que no excluye una cierta osadía y un cierto nivel de riesgo).
  • La planificación es un proceso secuencial y lógicamente ordenado.
  • La planificación está inmersa en el medio ambiente, no pudiendo ni desprenderse ni trabajarse al margen del mismo.
  • Toda planificación presupone un cambio efectivo con respecto a la situación existente, de la que se parte.
  • Se planifica para la ejecución. No puede hablarse de verdadera planificación, el trabajo exclusivamente teórico sin intensión de su posterior puesta en práctica; debe, por tanto, existir voluntad de hacerla efectiva.

    Se considera que la planificación del entrenamiento deportivo, es la organización de todo lo que ocurre en las etapas de la preparación del deportista. Es a su vez, el sistema que interrelacionan los momentos de preparación y competencia. En esta definición queda implícito el problema actual de la planificación para el rendimiento competitivo.

    Estructura y planificación son dos términos inseparables en el proceso de preparación deportiva, pero son diferentes.

    La estructura es la organización que adoptará el período de tiempo tanto de entrenamiento como de competiciones. La estructura del entrenamiento tiene un carácter temporal, por cuanto, considera un inicio y un fin del proceso de preparación y competencias. Y estará determinada fundamentalmente por:

  • El calendario competitivo, que considera el número de competencias, la frecuencia, el carácter y la dispersión o concentración de las competencias en un período de tiempo dado.
  • La organización y dosificación de las cargas, que considera si estas serán diluidas o concentradas; la concepción que se adopte en el carácter de carga, es decir, la proporcionalidad entre las cargas generales y las especiales.

     

    La estructuración del entrenamiento deportivo, es hoy por hoy, una de las principales condiciones para obtener un resultado deportivo en cualquier deporte.

    La planificación, también llamado plan de entrenamiento anual debe integrar todos los aspectos de la preparación; incluyendo los conocimientos sobre los diseños de los mesociclos, microciclos y sesiones, así como los sistemas propios de un diseño de una temporada.

    Desde la visión de Navarro y Feal (2001), la planificación y estructuración de una temporada se deben plantear los siguientes requerimientos:

  • El plan debe asegurar que se manifiesten plenamente las capacidades del deportista y se alcancen los mejores resultados en las competiciones principales.
  • El plan debe tener en cuenta que el deportista tiene que actuar a su plena capacidad durante toda la temporada, ya que de lo contrario no logrará ser seleccionado para las competiciones principales; con la particularidad de que debe actuar así sin detrimento de su preparación general y sin perjuicio de su salud.
  • El plan debe crear los fundamentos para que continúe mejorando la preparación y los resultados del deportista en las temporadas posteriores y, por consiguiente, para que se desarrollen de modo integrado sus capacidades y se fortalezca su salud.

    Un plan de entrenamiento es real en la medida en que sea controlado, esto significa lo siguiente: en muchas ocasiones se lleva a los modelos de planificación aspectos teóricos de la misma que solo reflejan tendencias orientadoras, pero no realidades del proceso.

    La dosificación de las cargas de entrenamiento constituye el aspecto cardinal de un plan, por lo que su planificación cíclica debe ser tal que en todo momento sea admisible su control y de esta forma recibir la información de la marcha de la preparación.

    En los ciclos que se preparen deben estar consignados las cargas en lo referido a: Contenido, Volumen y Organización, tratando de cuantificar lo más real las magnitudes que el deportista entrenará, considerando en cada caso la dirección fundamental del entrenamiento.

    Bibliografía

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