LA IMPORTANCIA DEL CERTIFICADO MÉDICO. 
El Certificado de Apto Físico es un paso fundamental hacia la participación segura en la práctica de deportes. Es una valiosa oportunidad para detectar patologías ya que en la práctica se determinan varios de los parámetros que nos dan una cabal idea de sus condiciones físicas y de surgir dudas ya sea en los valores que se establezcan o como resultado del interrogatorio, se realizan interconsultas con los especialistas que correspondan.

¡El Certificado de Aptitud Física puede salvarnos la vida!
Muchas veces practicamos cualquier tipo de ejercicio sin saber si estamos en condiciones físicas para hacerlo y esto puede resultar peligroso. Para no correr riesgos, es necesario el Certificado de Aptitud Física y seguir las recomendaciones de su médico. Realizar ejercicios en forma regular es saludable, previene y ayuda a controlar diferentes patologías como la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Este documento deber ser extendido por un médico matriculado y actualizado regularmente. En la población de deportistas aparece periódicamente algún caso de muerte súbita que hace movilizar al ámbito médico, periodístico, deportivo y a la sociedad en general. Cuanto más joven es la víctima y si el caso se asocia con el doping, mayor es el impacto.

¿Qué es un Certificado de Aptitud Física?
Este certificado acredita la aptitud física del individuo considerando su edad, sexo y actividad a desarrollar. Comprende 3 grandes áreas: la clínico/pediátrica la traumatológica la cardiovascular. Esta última intenta identificar anormalidades cardiovasculares preexistentes y clínicamente relevantes y por lo tanto, reducir el riesgo asociado a la práctica del deporte.

¿Qué es la muerte súbita?
Es una muerte no traumática, abrupta e inesperada. En la medicina del deporte se incluyen en esta categoría las muertes que no suelen ser inmediatas pero se relacionan con un colapso durante el ejercicio, producido por ejemplo por el impacto de un objeto en el pecho.

El 80/85% de los casos de muerte súbita se debe a causas cardíacas. El 15/20% restante a causas neurológicas, al asma bronquial, a golpes de calor, al doping. Su incidencia varía según el sexo, la edad y la intensidad del ejercicio. En las mujeres existe menor evidencia de muerte súbita. Aunque no existe explicación concluyente, las mujeres tienen una participación menor en actividades intensas, presentan menor incidencia de enfermedad coronaria y de hipertrofia ventricular izquierda, consumen menos estimulantes y rara vez presentan enfermedades relacionadas con el calor. En relación a la edad, en la población en general, la incidencia anual de muerte súbita fluctúa entre 0.5-1 por 100.000 adolescentes y adultos jóvenes (menores de 35 años) y de 1-2 por 100.000 en sujetos mayores de 35 años. Se considera que a partir de los 30 años, la enfermedad coronaria es la causa primaria de muerte súbita. Con respecto a la intensidad del ejercicio, las variables estarían relacionadas con la combinación de la mayor demanda metabólica de la actividad, el número de sujetos que participan y el tiempo de exposición. Los deportes que requieren una mayor demanda metabólica y tienen mayor incidencia de muerte súbita son el fútbol, el básquet, las carreras de fondo y maratón, el tenis (singles), el paddle y fútbol americano. Aunque no se pueden prevenir el 100% de los casos de muerte súbita vinculada al ejercicio, muchas se podrían evitar con un control médico que derive en un Certificado de Aptitud Física adecuado. En líneas generales, un examen físico debería incluir: En menores de 35 años: examen clínico, electrocardiograma y radiografía de tórax (opcional laboratorio y ergometría según indicación médica). En mayores de 35 años: examen clínico, laboratorio, radiografía de tórax y electrocardiograma (ergometría según indicación médica).