Gran debut de Orlando Ortega en la Diamond League de Shanghai, con marcas perjudicadas por la lluvia intermitente, que se hizo casi torrencial al final: segundo en una carrera muy exigente de 110 metros vallas en la que hizo un tiempo de 13.17, sólo una centésima más que el jamaicano Omar McLeod, actual campeón mundial y olímpico.

Dejó atrás, entre otros, al que fuera campeón mundial en 2015, el ruso Sergey Shubenkov, tercero con 13.27) y al plusmarquista mundial, el estadounidense Aries Merritt, que hizo unas tres primeras vallas excelentes, pero que se hundió posteriormente y terminó en la sexta posición con un registro de 13.65, impropio de su categoría como atleta. Tiene el récord mundial en 12.80.

En la última carrera de la reunión, con viento ligeramente contrario y con lluvia, descalabro del estadounidense Justin Gatlin, actual campeón del mundo. La victoria fue para el británico Reece Prescod, que hizo un registro de 10.04 y que tiene de marca personal sólo una centésima menos. Se impuso por un parpadeo al chino Bingtian Su (10.05), que en principio parecía que había sido el vencedor. Otro atleta chino, Zhenye Xie fue tercero, con 10.17. Gatlin salió mal, no progresó y fue una sombra de sí mismo: terminó séptimo con 10.20, el peor registro que se le recuerda.

 

 

En los 200 metros femeninos triunfó la bahameña Shaunae Miller-Uibo, que no tuvo problemas para imponerse a la holandesa Dafne Schippers (22.06 por 22.34, respectivamente). Schippers se hundió a partir de los últimos 50 metros. Tercera fue la jamaicana Shericcka Jackson (22.36).

 

 

Una de las carreras estelares era la de 100 metros vallas, que se resolvió con triplete estadounidense. Victoria para Brianna McNeal (12.50), que batió por poco a Sharika Nelvis (12.52), mientras que la plusmarquista mundial, Kendra Harrison, era tercera con 12.56.

En los 400 metros masculinos el bahameño Steven Gardiner demostró que es, por el momento, el hombre más en forma del mundo. Se impuso con 43.99, por delante de Isaac Makwala (Botsuana), que hizo 44.23. El campeón olímpico y mundial de triple salto, el norteamericano Christian Taylor, acabó quinto con 45.24, su mejor marca de la temporada. Taylor es una ‘rara avis’, capaz de compaginar pruebas tan dispares.

 

 

En pértiga la victoria fue para el francés Renaud Lavillenie, con 5,81, la misma marca que consiguió el polaco Piotr Lisek.

Se consiguieron varias mejores marcas mundiales del año. En hombres las lograron el keniano Timothy Cheruiyot en 1.500 metros, con 3:31.48 (segunda plaza para el etíope Samuel Tejera, 3:31.63, y tercera plaza para el marroquí Abdelaati Iguider, con 3:32.71); en 5.000 metros, donde venció el baharaní Birhanu Balew con un tiempo de 13:09.64, y en salto de longitud, con 8,56 para el sudafricano Manyonga, que hizo 8,56 en su último ensayo.

En mujeres la keniana Beatrice Chepkoech ganó los obstáculos bajo una lluvia impresionante con un tiempo de 9:07.27; la rusa Mariya Lasitskene, que compite como atleta neutral (como Sergey Shubenkov), saltó 1,97 en altura; la colombiana Caterine Ibargüen llegó a 14,80 en triple en su último intento, y en lanzamiento de peso se impuso la china Gong Lijiao con 19.99. La neozelandesa Valerie Adams, que regresa esta temporada a la competición tras ser madre, sólo puso octava con un mejor tiro de 18,01.