El maratón de Chicago, previsto para el 11 de octubre, anunció su cancelación ante la acuciada pandemia de coronavirus que vive Estados Unidos. Será la segunda vez, en 43 años de historia, que uno de los maratones referencia en suelo estadounidense no se celebre. En 1987, el patrocinador Beatrice Foods retiro su apoyo y no se pudo celebrar. Se hizo un sucedáneo con sólo 3.000 atletas. En 2007, por las altas temperaturas, no concluyó la prueba.

La prueba que congregaba a 45.000 participantes ha ofrecido devolver la inscripción o cambiarla por un dorsal para las ediciones de 2021, 22 ó 23.

La suspensión de Chicago deja a Londres, aún programada para el 4 de octubre, como el único maratón de los considerados de oro con posibilidades de celebrarse, pues Tokio ya ha anunciado que para 2021 sólo permitirá elite y sillas de ruedas. Nueva York, Boston y Berlín han sido cancelados.